El odio en nuestro país

En los últimos años, organismos sociales y religiosos han creado campañas para tratar de revertir los avances dados en México en el tema de Derechos Humanos, particularmente los de las mujeres y las personas del colectivo lésbico, gay, bisexual, travesti, transgénero, transexual, intersexual y queer, tratando con ello, impedir que estos avances se den en las Entidades Federativas donde aún no han sido garantizados por sus respectivos órganos legislativos o por acciones del Ejecutivo Estatal, aplicando el principio pro persona.

Es importante señalar que los Derechos Humanos no son concedidos graciosamente por la sociedad o por el Estado, sino que las personas los poseen por el solo hecho de ser personas; a una sociedad moderna y democrática le toca respetar y al Estado garantizar el goce y ejercicio de esos derechos. Esta certeza ha quedado establecida de manera sólida en la Constitución gracias a la reforma en materia de Derechos Humanos del mes de junio del 2011. Pareciera ocioso repetir que el artículo primero constitucional, dice literalmente en el párrafo cinco: "Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas."

De aquí se desprende que cualquier llamado a negar derechos elementales como el matrimonio y lo que de él se deriva: seguridad social, herencia, adopción de hijos, seguridad patrimonial se encuentra en clara contraposición al espíritu constitucional y además, discriminatorio; es ilegal e inmoral.

El "autobús de la libertad"

Se trata de una iniciativa impulsada en México por la organización denominada "Consejo Mexicano de la Familia" uno de los tantos membretes de mayor o menor peso que integran el "Frente Nacional por la Familia"; el "autobús del odio" como apropiadamente ha sido llamado por activistas y periodistas recorre el país visitando instancias legislativas, gubernamentales y espacios públicos para exponer sus exigencias: que se respete el derecho de los padres a educar a sus hijos dentro de sus creencias religiosas y códigos morales y que el Estado no imparta educación sexual a menores basada en información científica y en arreglo a los principios constitucionales de no discriminación y respeto a la diversidad de orientaciones sexuales e identidades o expresión de género, a lo que ellos han llamado de forma ignorante y reduccionista "ideología de género". 

Monterrey responde

Ante la inminente visita del "autobús de la libertad" a la ciudad que ostenta el nada honroso primer lugar nacional en discriminación según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (ENADIS 2010), diversos liderazgos de la comunidad LGBTTTIQ+ y aliados, se reunieron para intercambiar opiniones y acordar acciones de respuesta frente a la iniciativa difusora del discurso de odio. Convocado por el Movimiento por la Igualdad en Nuevo León (MovINL), este encuentro fue plural, representativo de la diversidad cultural, identitaria, política y generacional de la comunidad LGBTTTIQ+ en Monterrey, un esfuerzo por construir estrategias desde la horizontalidad y el respeto. Como producto de un diálogo respetuoso entre lxs interesadxs en generar acciones, se acordó implementar una estrategia de respuesta al discurso de odio, siempre respetuosa del marco legal y en defensa de los Derechos Humanos y de la vida misma de cada unx.

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Se acordó que la respuesta debía ser pacífica pero firme. En una ciudad indolente y hostil a los cambios sociales, conservadora y acostumbrada a ver a las personas como números la respuesta debía ser ejemplar y de escala nacional. Ante la hipocresía del "Frente Nacional por la Familia", los liderazgos reunidos en torno a la convocatoria del MovINL, decidieron que la respuesta al autobús del odio debía ser puesta en esa contradicción de una iniciativa y sus promotores, evidenciando así su discurso incoherente y falaz. Se decidió convocar a rueda de prensa el jueves 13 de julio a las 8:00 de la mañana en las escalinatas del Palacio de Gobierno para leer un comunicado referente al tema de la pederastia clerical bajo el mismo lema acuñado por los líderes y seguidores del autobús del odio: “Con mis hijos no te metas”; esa sería la primer acción del día para después trasladarse a la sede del Partido Revolucionario Institucional (P.R.I.) en el Estado, una de las paradas que tenía prevista en su agenda el autobús y exigirle a Juan Manuel Dabdoub Giacoman, presidente de la organización denominada "Consejo Mexicano de la Familia" que cesara su difusión de mensajes discriminatorios y aceptara debatir el tema públicamente. Sin embargo, al término de la rueda de prensa en Palacio de Gobierno, llega la noticia de que el autobús se encontraba sobre la calle Ocampo del centro de la ciudad, a las afueras del Hotel Ambassador y el colectivo decide trasladarse a ese punto a realizar su exigencia de que no circule el autobús, se cancele la difusión de sus mensajes y Juan Manuel Dabdoub Giacoman acepte debatir.

El grupo de activistas rodeó el autobús con una bandera de tela y se situaron alrededor del mismo colocando mensajes contra la exclusión y discriminación en papel adhesivo. La manifestación se expresó por medio de artistas, músicos, cantos, baile y un mensaje claro: nosotros no nos íbamos a ir hasta que el autobús del odio se fuera de nuestro estado. Tras 5 horas de negociaciones con las autoridades municipales y estatales, y funcionarios públicos se acordó que la policía estatal, Fuerza Civil, escoltaría al autobús del odio hasta salir del Nuevo León, un logro para la promoción de los derechos humanos en nuestro querido estado. 

Mirando hacia adelante

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Hoy en día MovINL convoca a mesas de trabajo para realizar una ruta crítica durante todo el año culminando con la Marcha de la Diversidad. MovINL sirve como plataforma para reunir a los líderes de los diversos grupos LGBTTTIQ+ que existen en el área metropolitana y estado. Trabajamos para construir un Nuevo León que es justo, inclusivo y seguro para todxs lxs personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgénero, transvesti, intersexuales y queer.